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sábado, 8 de enero de 2011

Mamparas de baño


Las bañeras y duchas con las cortinas de toda la vida son algo muy habitual, pero cada vez son más los usuarios que deciden invertir algo de dinero en instalar una mampara adecuada en su cuarto de baño. Este tipo de elementos revalorizan considerablemente los espacios, ya que aportan estanqueidad total, comodidad, atractivo estético y evitan el deterioro y la formación de mohos característicos de las cortinas de plástico y textiles. Eso sí, para escoger la mampara adecuada, hay que tener en cuenta una serie de aspectos; es importante conocerlos para que luego no nos arrepintamos de nuestra decisión.
- Hay que medir bien el espacio disponible para no equivocarnos a la hora de encargar la mampara. Quizás lo mejor sea pedir a la empresa instaladora que envíe a un profesional a tomar las medidas; este servicio tiene un suplemento de unos 15 euros, pero merece la pena abonarlo para quitarnos quebraderos de cabeza.
- También es importante tener en cuenta el tamaño del cuarto de baño. En baños pequeños lo mejor es que las mamparas no lleguen hasta el techo. Para las bañeras basta con paneles de 150 cm de altura, mientras que para las duchas deberán tener un mínimo de 195 cm.
- La tornillería debe ser siempre de acero inoxidable. La unión de los paneles transparentes a los perfiles se puede hacer con silicona, pero es preferible que sea de gomas; son más caras pero resultan más limpias y estancas. Además, es importante que los perfiles tengan un grosor mínimo de 3 mm en adelante. Cuanto mayor sea el grosor de los perfiles, mejor calidad tendrá la mampara.
- Los paneles transparentes pueden ser acrílicos o de vidrio templado. Los acrílicos son más baratos y en viviendas con niños resultan más seguros. Pero los vidrios templados son mucho más atractivos y limpios; no se deterioran con los años, son más estables y si se rompen, no se astillan. Eso sí, salen bastante más caros. Un consejo: si la mampara que vamos a adquirir es de cristal templado, merece la pena pagar un poco más y comprar vidrios tratados con productos que repelen la suciedad y las gotas de agua.