| Figura 3. Sistema de presión neutra con un conducto de entrada (parte superior derecha) y extractor (parte superior izquierda) |
Muchas veces se añade un ventilador de mezcla del aire a la parte inferior del ventilador de entrada, el cual mueve y mezcla el aire caliente del interior con el aire frío que entra durante la estación fría. De esta forma se reduce el riesgo de corrientes de aire frío en la zona donde se sitúan los animales.
| Figura 4. Sistema de presión neutra con ventilador de mezcla de aire en la parte inferior del tubo de entrada |
Sistema de presión negativa
Los sistemas de presión negativa constituyen el principio de ventilación más popular en nuestros días, debido probablemente a que son más sencillos de controlar y a que consumen menos energía que otros sistemas automáticos. El modelo tradicional consiste en pequeñas entradas a lo largo de las paredes laterales del edificio y extractores en el centro de la sala.
| Figura 5. Sistema de presión negativa con entradas de aire en la pared y extractor en el centro |
También podrían colocarse las entradas a lo largo del techo. En ese caso, el aire se introduce en el edificio por el tejado. Las entradas en el techo son idóneas para edificios amplios. Sin embargo, dado que la distancia desde la entrada hasta la zona en que están los animales es pequeña, la altura de la sala debe ser superior (3 m) a la de otros sistemas de ventilación para reducir el riesgo de corrientes de aire.
La ventilación bajo los slats se podría combinar con un sistema de presión negativa. En ese caso, el 30-50% del aire de ventilación sale por las fosas bajo los slats. La ventilación de suelo proporciona una buena calidad del aire, ya que la mayor parte del amoníaco se elimina antes de que llegue a la sala. Es un sistema que se está haciendo cada vez más popular en Dinamarca porque está proporcionando un buen ambiente de trabajo combinándose con un sistema de limpieza del aire que reduce el amoníaco y la emisión de olores.