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lunes, 24 de octubre de 2011

Amianto y riesgos para la salud

Si has tenido un solo contacto con amianto, apenas existe riesgo para la salud. Pero si estas en contacto frecuentemente con el amianto el riesgo aumenta significativamente, sin importar la variedad de amianto a la que estés expuesto.

El riesgo de que pasen fibras respirables al aire aumenta durante la manipulación de materiales que contienen amianto, p.e. en trabajos de demolición, corte, taladrado, rotura o cuando los materiales están muy envejecidos. Por este motivo este sector de población es el potencialmente más expuesto ya que además, en general, desconocen totalmente su presencia y sus peligros.

Por este motivo las personas que por su profesión estén expuestas al amianto, como en trabajos de derribos y mantenimiento, siempre deben llevar Equipos de Protección Individual (EPIs).

La principal vía de entrada del amianto es la vía respiratoria. Las fibras de amianto, debido a sus características aerodinámicas, pequeño tamaño y forma alargada, pueden permanecer en suspensión en el aire el tiempo suficiente, para que representen un riesgo respiratorio. Igualmente, pueden adherirse a la ropa y a la piel y desprenderse posteriormente con el consiguiente riesgo de inhalación. La exposición al amianto puede ocasionar tres tipos de enfermedades irreversibles:

Cáncer de pulmón
El cáncer de pulmón es la primera causa de muerte relacionada con el amianto en los pacientes expuestos.



Todas las fibras de amianto pueden causar cáncer, aunque la crocidolita (amianto azul) es la más cancerígena de todas. Se cree que el amianto actúa como un cocarcinógeno junto al tabaco, cuya inducción de cáncer de pulmón es bien conocida. El cáncer de pulmón es una enfermedad con un período de latencia prolongado. Las manifestaciones clínicas del cáncer de pulmón incluyen la pérdida del apetito y de peso, el cansancio, el dolor torácico, la hemoptisis o expectoración de sangre y la dificultad respiratoria.

Mesotelioma maligno
El mesotelioma maligno es el cáncer de la célula mesotelial, y afecta a la pleura y al peritoneo en el 80 y 20% de los casos, respectivamente. Se suele producir en personas que han estado expuestas de forma laboral al amianto al menos 30 años antes, aunque en ocasiones se ha desarrollado en personas con exposiciones muy leves.

Asbestosis
Enfermedad pulmonar crónica producida por la inhalación de fibras de amianto. Las fibras penetran en los pulmones e irritan el tejido pulmonar, lo inflaman y provocan, a cabo de unos años, una fibrosis pulmonar (engrosamiento y cicatrización del tejido pulmonar). Puede pasar mucho tiempo (20 años o más) entre la exposición a las fibras de amianto y el comienzo de la enfermedad.

El síntoma principal es una dificultad respiratoria que se va agravando a medida que progresa la enfermedad. También puede producir una tos seca y sensación de tirantez en el pecho.

muerte por amianto

En hornos, cacerolas, planchas, frenos y embragues de coches, conductos del agua, tejados. El amianto es un producto que, debido a sus excelentes cualidades aislantes y su bajo coste, inundó la vida cotidiana en los 60 con hasta 3.600 usos. Pero tenía inconvenientes. Fácilmente las fibras microscópicas de su famoso polvo blanco se inhalan y alojan en los pulmones de quienes lo manipulan o viven cerca de donde se manipula, produciendo asbestosis o cánceres de pleura, pulmón y peritoneo. España vetó su uso en el 2002, pero estas enfermedades tardan hasta décadas en aparecer. El resultado, según la OMS, son 1.100 muertes anuales en España (2 de cada 10 en el mundo), y la UE calcula que hasta el 2030 fallecerán 50.000 españoles.

"Lo peor está por venir", asegura Daniel Angel Cárcoba, experto en salud laboral y expresidente del grupo de trabajo de amianto de la Comisión Europea (CE). "El problema es todo lo importado antes del veto, más de 2,6 millones de toneladas solo entre 1990 y el 2000", explica Miguel Angel Daniel, médico de trabajo especialista en estas enfermedades a las que solo el 2% de los diagnosticados sobreviven más de 12 meses. Por cada 130 toneladas de amianto importadas aparece un mesotelioma, el más maligno de estos tumores, ha calculado Santiago Coca, jefe del servicio de anatomía patológica del Hospital Gómez Ulla de Madrid.

Cárcoba predice, manejando datos oficiales, que los 1.100 trabajadores muertos a causa del amianto en el 2010, de sectores como carpintería, albañilería, fontanería y las industrias naval y ferroviaria, irán aumentando "hasta alcanzar su pico en el quinquenio 2020-25". El cálculo no entra en que, pese a los planes de retirada del amianto, el mineral sigue presente en hospitales, universidades, cines o estudios de radio y televisión. Según Daniel, en las grandes empresas se hace una retirada controlada pero no en todas las pequeñas ya que es un proceso caro. En viviendas hay un problema de información y "a veces, no se retira la uralita, por ejemplo, con las precauciones debidas".

Para expertos, juristas, sindicatos y afectados, la situación en España tiene un problema añadido con respecto a otros países. "Al no generar síntomas claros en la medicina convencional no se considera enfermedad de trabajo y, salvo algunas sentencias, no hay compensaciones", dice Román Oria, jefe de uno de los bufetes de abogados que han presentado sin mucho éxito decenas de denuncias en España.